El anteproyecto de la nueva Ley de Crédito al Consumo, publicado en enero de 2026, transpone las Directivas europeas 2023/2225 y 2023/2673 con un objetivo claro: reforzar la protección del consumidor, aumentar la transparencia y prevenir el sobreendeudamiento.
Además, reorganiza por completo el mercado del crédito al consumo, afectando a microcréditos, tarjetas revolving, financiación digital, buy now–pay later y crédito vinculado.
En este nuevo contexto regulatorio —más exigente, más trazable y con supervisión reforzada— las entidades financieras necesitan herramientas que aseguren solvencia, evidencia documental, controles antifraude y procesos consistentes.
Y es aquí donde TransUnion se convierte en un actor esencial para garantizar el cumplimiento eficiente de estas nuevas obligaciones.
1. Evaluación de solvencia reforzada: trazabilidad y verificación como estándar obligatorio
La ley obliga a realizar una evaluación de solvencia más rigurosa y verificable:
Sin embargo, los sistemas tradicionales no siempre ofrecen trazabilidad, coherencia de datos ni evidencias ante posibles sanciones.
2. Obligaciones reforzadas para prevenir el sobreendeudamiento
La ley prohíbe expresamente conceder crédito sin analizar correctamente la capacidad de pago y sanciona la evaluación incorrecta.
Para ello, las entidades deben apoyarse en sistemas sólidos y trazables.
3. Prevención del fraude y blanqueo: controles obligatorios, desde el primer paso
La nueva norma exige:
4. Publicidad y comercialización bajo vigilancia reforzada
Las entidades deberán garantizar que su oferta sea:
5. Control del crédito de alto coste y limitación de costes
La ley introduce nuevas categorías como los “prestamistas de alto coste”, obligados a consultar el historial crediticio antes de conceder financiación.
6. Mayor poder supervisor del Banco de España
El supervisor exigirá:
Es por todo ello que las entidades necesitan soluciones que aseguren verificación de datos, trazabilidad, reducción de riesgos, calidad de información y disponibilidad de evidencias documentales.
TransUnion contribuye a estos objetivos mediante:
Esta contribución permite a las entidades avanzar hacia procesos más responsables, coherentes y alineados con los nuevos requisitos legales, reforzando la protección del consumidor y la calidad del mercado crediticio.